
Reflexión no.6: Casa Eames y el uso de muros cortina
01.10.2020 por Daniela C. Ramos Carmenatty
A principios del siglo XX, se hacía popular el uso y significado de la luz de día a través de la innovación de los muros cortina de vidrio. Éstos tomaron auge tras el diseño propuesto por Louis Curtiss en Boley Building, donde todo el edificio se iluminaba con luz natural brindando calidez en los espacios y reduciendo los costos de construcción y energía. Estos beneficios eran suficientes para que "The Post" predijera que este sistema sería implantado en edificios futuros, prevaleciendo en el tiempo. Desde entonces, comenzaron a multiplicarse las "tiendas de luz natural" convirtiéndose en escenarios de objetos e incrementando las ventas en ellas. Sin embargo, cerca de 70 años después, y luego de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, estos sistemas se establecerán en estructuras modernas domésticas como la Casa Eames.
Considerando que el proyecto se centraría en el uso de nuevas tecnologías desarrolladas durante la situación mundial, la propuesta no. 8 lleva consigo la filosofía moderna de sus diseñadores proponiendo una casa modular y ligera. De esta manera, se reconoce la necesidad como condición principal para el diseño, creando una estructura fácil de adquirir y económica, pero también cálida y acogedora. Para lograr esto, destacan los elementos en acero permitiendo su construcción en un día y medio, y facilitando la instalación de muros cortina. Con este sistema, la casa tiene la capacidad de convivir en armonía con su entorno brindando iluminación natural por más de 8 horas al día y convierte la cortina de vidrio en cuadros compuestos de colores, reflejos y vegetación en cada una de sus estancias.
Así mismo, se refleja la intención de crear un escenario para objetos en donde el incremento de ventas en las tiendas de luz natural era notable. En el caso de la Casa Eames, los volúmenes establecen la configuración con el uso de dobles alturas en donde la luz fluye en su interior y sólo los objetos dan los quiebres del espacio. En su película de 11 minutos, podemos observar que los diseñadores no se enfocan en la construcción de la estructura, sino en visualizar los efectos creados por elementos cotidianos como flores, azulejos, muebles y textiles que ellos mismos han proporcionado. Con estas imágenes podríamos entender que los diseñadores buscaban precisamente crear ese juego de texturas que presentaran la esencia de sus productos en vez de la arquitectura del edificio, y, por lo tanto, se usa la casa como teatro del espectáculo cotidiano y sus diseños de muebles.
Estas conclusiones también se sustentan al recordar las palabras de Ray Eames, quien llegó a mencionar que "lo funcional es mejor que lo bello, porque lo que funciona bien permanece en el tiempo". Dejando claro que el sistema utilizado por Curtiss y eventualmente en el modelo de arquitectura doméstica eran sistemas funcionales y, por lo tanto, debían seguir aprovechándose. Aunque cabe destacar que en la actualidad estos sistemas siguen siendo utilizados sin desligarse del sentido estético que predomina en la arquitectura. Además, el uso de los sistemas del Boley Building, les permite a las estructuras fusionarse con su entorno, brindar claridad a los espacios y promover condiciones de comodidad y salubridad haciendo las áreas más agradables y produciendo efectos positivos en sus huéspedes.
Referencias:
[1] Eggener, Keith. "The Uses of Daylight" in Places. 2012. The Uses of Daylight (placesjournal.org)
[2]Barmann, Jay C. "How the glass curtain wall was born" in Curbed San Francisco: San Francisco, CA. 2020. San Francisco: How the glass curtain wall was born - Curbed SF